Decálogo “Por la Equidad de Género” 2007 -
2009
INTRODUCCIÓN
La lucha por la vigencia,
protección y respeto por los Derechos Humanos ha tenido una evolución gradual y
en las últimas décadas, el reconocimiento de los Derechos Humanos de las
Mujeres ha avanzado sustancialmente.
Actualmente existe un conjunto
de instrumentos para su protección y se reconoce que los derechos son
específicos, personales y universales para todas las mujeres.
En este marco, el Estado Mexicano ha firmado acuerdos y tratados
internacionales en materia de derechos humanos de las mujeres para dar
cumplimiento a estos instrumentos, avanzar para disminuir las brechas de
desigualdad entre mujeres y hombres e impulsar las acciones que permitan su
desarrollo pleno en todos los ámbitos de la vida.
En el Sistema Internacional de
Protección a los Derechos Humanos de las Mujeres destaca la Convención Sobre
Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW), aprobada por la
Asamblea General de las Naciones Unidas en 1979, adoptada por México en 1980 y
ratificada en 1981. México adoptó su protocolo facultativo en 1999 y lo
ratificó en 2001.
La Cuarta Conferencia Mundial
Sobre la Mujer fue realizada en Pekín (Beijing) en 1995 y su Plataforma de
Acción constituye un marco vigente desde donde los gobiernos deben construir
programas y acciones para la incorporación de la perspectiva de género en las
políticas públicas.
En el sistema interamericano de
protección a los derechos humanos, la Convención Interamericana para prevenir,
sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres (Belem Do Pará), que
entró en vigencia en 1995 y fue ratificada por México en noviembre de 1996, es
el único tratado en el mundo que aborda un tema específico en relación con la
violencia contra las mujeres y establece obligaciones para los Estados a fin de
prevenir, sancionar y erradicar la violencia de género.
El Gobierno democrático de la
Ciudad de México, en congruencia con los citados instrumentos, impulsa una
cultura de equidad y no discriminación, incorporando la perspectiva de género
en las políticas públicas que garanticen la construcción de una Ciudad con
Equidad, libre, segura, amable y corresponsable, para acceder al goce y
disfrute de los derechos de las mujeres y sus familias.
En este marco, una vez más, el
Gobierno de la Ciudad de México, encabezado por el licenciado Marcelo Ebrard
Casaubon, comprometido con la vigencia, respeto y defensa de los derechos de
las mujeres, signará el Decálogo por la Equidad para avanzar en la
transversalidad en todas las acciones de gobierno y en la construcción de una
Ciudad con Equidad.
El Jefe de Gobierno de la
Ciudad de México, las y los Titulares de las Dependencias del Gobierno del
Distrito Federal, Jefa y Jefes Delegacionales, en congruencia con los
principios de un Gobierno incluyente,
laico y democrático y conscientes de la
importancia en el avance por la construcción de una Ciudad con Equidad
suscribimos el siguiente
Decálogo “Por la
Equidad de Género”
A través de estos compromisos:
1. Impulsar la capacitación en materia de políticas
públicas con perspectiva de género a todo el personal que labora en las dependencias a nuestro
cargo.
2. Cumplir con responsabilidad los compromisos
adquiridos en el comité intersecretarial,
la red de enlaces de género y el comité interdelegacional de género,
para disminuir la brecha de desigualdad entre mujeres y hombres de la Ciudad de
México.
3. Rendir cuentas a la ciudadanía de los avances
logrados, así como de los obstáculos para la
incorporación de la perspectiva de género en las políticas públicas como
eje rector de un gobierno transparente y democrático.
4. Asignar presupuestos con perspectiva de género que
permitan ejecutar los programas y acciones para elevar la calidad de vida de
las mujeres y su acceso a los beneficios del desarrollo.
5.
Impulsar acciones permanentes al interior de cada dependencia
para prevenir, atender, sancionar y erradicar
la violencia contra las mujeres, promoviendo una cultura de la denuncia.
6.
Avanzar en la implementación de acciones que garanticen el
acceso de las mujeres a una justicia pronta y expedita, que les permita gozar a
ellas y a sus familias de una Ciudad segura, amable, que proteja su integridad
física y su derecho al ejercicio pleno de la libertad.
7. Crear condiciones para el goce y disfrute de un
medio ambiente y desarrollo sustentable que contribuya a elevar la calidad de
vida de las mujeres y sus familias a través de servicios e infraestructura
urbana así como a ampliar la cobertura de los servicios de salud integral, con
calidad, calidez y accesibilidad económica, especialmente los relativos a la
salud sexual y reproductiva.
8. Impulsar una cultura de equidad entre los géneros y
de no discriminación con programas recreativos, culturales y educativos que
contribuyan a la recuperación de los espacios públicos, al acceso a la
producción artística y cultural, así como a reducir el analfabetismo, la
deserción escolar y la incorporación de las mujeres a la educación media
superior y superior, especialmente en las zonas de mayor marginalidad.
9. Promover la igualdad de oportunidades en el acceso
al empleo que mejoren la situación económica de las mujeres con programas que
disminuyan sus condiciones de marginación y pobreza a través del fomento al
empleo y capacitación para el trabajo, la creación de redes comerciales y planes de ahorro y crédito.
10. Fortalecer la participación política de las mujeres
y el ejercicio pleno de su ciudadanía, mediante acciones afirmativas que
garanticen el ejercicio pleno de sus derechos humanos en todos los ámbitos de
la vida pública y privada y mantener una relación de corresponsabilidad con el
movimiento amplio de mujeres y feminista.